Aclaraciones de entrega
Antes de arrancar conviene dejar por escrito qué se considera una entrega terminada y qué queda fuera del alcance acordado. Estas definiciones aplican a todos los trabajos de conectividad, instalación y soporte que coordinamos en el país, sin importar la provincia ni el tamaño del cliente.
Cuando hablamos de entrega nos referimos a la puesta en servicio del enlace o del equipamiento en el domicilio o sede indicada. La instalación física, el cableado interno y la configuración de dispositivos del cliente se cotizan aparte si no fueron parte del pedido original.
Los plazos que informamos son estimados y dependen de la disponibilidad de puertos, permisos municipales y condiciones climáticas. En zonas rurales o de difícil acceso, el rango puede extenderse y lo comunicamos por escrito antes de confirmar la fecha.
Los módems, routers y antenas que dejamos en el domicilio siguen siendo propiedad del proveedor. El cliente los usa durante la vigencia del servicio y los devuelve al finalizar. Roturas por mal uso, sobretensión o manipulación no autorizada se facturan según el valor de reposición vigente.
Salvo fallas físicas evidentes, el primer diagnóstico se hace por teléfono o de forma remota. Si el problema persiste, se agenda una visita técnica. Las visitas por causas ajenas al servicio, como cambios de lugar del equipo o red interna del cliente, pueden tener costo de traslado.
Mudar el servicio a otra dirección no es automático. Requiere verificar cobertura en el nuevo domicilio y puede implicar un nuevo alta técnica. Si la zona no tiene factibilidad, el contrato se da de baja sin penalidad, siempre que se avise con la anticipación indicada en las condiciones generales.
No accedemos a contenidos, archivos ni tráfico del cliente salvo pedido expreso para diagnóstico. El respaldo de la información almacenada en equipos propios es responsabilidad del usuario. Cualquier intervención que requiera acceso a datos se documenta y se autoriza por escrito antes de ejecutarse.
Estas condiciones se complementan con lo detallado en términos y condiciones y en estándares de servicio. Ante cualquier duda sobre una entrega puntual, conviene consultar antes de la firma del alta.
Cronología de entregas
En esta página se ordena el recorrido real de un proyecto: desde la primera conversación hasta la puesta en marcha. Cada hito tiene una fecha estimada, un entregable concreto y un criterio de aceptación. No es un calendario rígido, pero sí una referencia para saber qué esperar y cuándo.
Reunión inicial para mapear sistemas existentes, responsables y restricciones de horario. Se documenta el estado actual y se acuerda qué queda dentro y qué queda fuera.
Entregable: nota de alcance firmada.
Se definen arquitectura, herramientas y flujos de trabajo. Se revisan dependencias con proveedores externos y se ajustan los tiempos según disponibilidad real de cada área.
Entregable: documento técnico preliminar.
El trabajo se divide en bloques semanales. Cada viernes se entrega un avance verificable y se registran los desvíos respecto al plan original, con su motivo.
Entregable: avances semanales con checklist.
Se ejecutan pruebas con datos reales, se corrigen errores detectados y se documentan los casos límite que quedan pendientes para una segunda iteración.
Entregable: informe de pruebas y correcciones.
Sesiones breves con quienes usarán el sistema a diario. Se entregan guías escritas y se acuerda un canal para consultas durante el primer mes de operación.
Entregable: manual de uso y sesión grabada.
Salida a producción con monitoreo activo. Se revisan métricas iniciales y se define el plan de soporte posterior según el comportamiento observado.
Entregable: acta de cierre y plan de soporte.
Las fechas son estimaciones basadas en proyectos similares. Los retrasos suelen venir de demoras en aprobaciones internas o de cambios de alcance a mitad de camino. Cuando eso ocurre, se avisa por escrito y se renegocia el cronograma antes de continuar, no después.